Carta de la Hermana Mayor a los Hermanos/as

Carta de la Hermana Mayor

Apreciados Hermanos/as:

Mediante el presente escrito, quiero manifestaros mi deseo y esperanza de que tanto vosotros como todos los miembros de vuestras familias, os encontréis bien y que la situación de la crisis sanitaria que estamos viviendo por esta pandemia os afecte lo menos posible.

Como todos sabemos, estamos viviendo un momento excepcional, único, en nuestras vidas. Tenemos un reto difícil, pero no imposible de superar. Por ello, en estos días que estamos sufriendo este confinamiento, debemos más que nunca intentar salvaguardar nuestra salud, haciendo caso de las medidas de prevención, por responsabilidad hacia nuestros semejantes, respetando las mismas tal como nos indican las autoridades. Sin embargo, del mismo modo, al ser cofrades, tenemos que seguir afanándonos en dar ejemplo vivo haciendo protestación de Fe, mostrando al mundo que desde nuestro confinamiento también se puede evangelizar.

Para ello, como habéis podido comprobar hemos realizado varias acciones en el Facebook y Web de la Hermandad (vídeos, cánticos, fotos, etc.), recordando en los días habituales de Besapies al Santísimo Cristo de la Expiración y en los días habituales de Besamanos a la Santísima Virgen del Valle.

El pasado lunes, pusimos en el Facebook de la Hermandad el habitual Vía-Crucis al Cristo que se reza anualmente en la Ermita por los hermanos, espero que os haya servido como puerta de entrada a la meditación sobre la pasión del Señor y os haya aprovechado espiritualmente. Del mismo modo, ayer miércoles pusimos en el Facebook de la Hermandad la Corona Dolorosa que habitualmente todos los años rezamos este día a Nuestra Señora del Valle en nuestra Ermita de San Telmo, llenando ese posible vacío interior que pudiéramos tener en estos días y que llenaban siempre tanto el rezo del Vía-Crucis, como así mismo el rezo de la Corona Dolorosa.

En estas fechas, que tenemos cerca la Semana Santa y que estamos viviendo tanta incertidumbre y congoja, por los fallecimientos de muchas personas en España a causa de este maldito virus, como igualmente por el sufrimiento de todos nuestros sanitarios que están realizando una grandísima labor de héroes, como así mismo por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado que están en la calle con el riesgo de contagio, quiero trasladaros que aún más ahora adquiere pleno significado la celebración de la Pasión de Cristo, pero siempre desde nuestras casas, respetando el confinamiento.

Os invito a que dediquéis unos minutos a meditar en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Debemos aprovechar estos momentos que nos brinda el Señor, para vivir la Semana Santa cerca de Él, considerando todo lo que hizo por nosotros para llevarnos al camino de la Salvación.

Hemos de aceptar y comprender como cristianos, el sufrimiento como parte de nuestra vida. Aceptando este sufrimiento a través de la oración y meditando en los distintos momentos de la Pasión, obtendremos múltiples beneficios, siempre que le consagremos parte de nuestro espacio y tiempo a la luz que nos envía Cristo con su Pasión como purificación de la Humanidad.

A todos nos llega la hora del sufrimiento y la prueba del Dolor, debemos aprovechar lo que nos está ocurriendo en este período para Santificarnos, ya que para todos se ha convertido en un tiempo de sacrificio. En este sentido os invito a que miremos a María y aprendamos el camino del sacrificio y de la mortificación a través de Ella. No podemos ni imaginar cómo serían los Dolores de la Virgen María cuando vio padecer a Su Hijo, ni cómo se estremecería la Virgen con cada nuevo tormento que consumaban en el cuerpo de Cristo Su Hijo.

Jesús fue el Varón de Dolores y Su Madre es la Reina de los Mártires, ellos son los únicos que alivian nuestros sufrimientos y nos enseñan a Santificarnos. Por este motivo quiero invitaros tal como se hizo en estos dos días atrás, a que recemos todos los días el Vía-Crucis, y que viváis en la intimidad de vuestra casa con vuestras familias también todos los días el rezo de la Corona Dolorosa, dedicándoselo a Nuestra Madre del Valle para que interceda ante el Cristo, realizando el milagro que finalice con esta pandemia que estamos sufriendo, pidiendo siempre por todos los contagiados y fallecidos de esta enfermedad, y especialmente por todos nuestros allegados para que El Cristo los libre de la misma y la Virgen del Valle los proteja con su manto.

Dediquemos parte de nuestro tiempo estos días a la Oración y al conocimiento de Cristo y María dentro de nosotros, pensemos que Dios ha permitido que estemos padeciendo este confinamiento por algo. Encomendemos nuestras peticiones a la Virgen Santísima para que nos libre de este Valle de lágrimas.

La fuerza de la Oración es infinita. RECEMOS.

Mª del Carmen Alonso González.
La Hermana Mayor.